Aranceles y políticas
El déficit de las estadísticas de comercio en la era de la servitización: la próxima competencia del comercio global de servicios se libra en las bases de datos
El último informe de la UNCTAD muestra que el comercio indirecto de servicios ya equivale a un tercio del valor total del comercio mundial de mercancías, mientras que las economías desarrolladas, las economías en desarrollo y los países menos adelantados presentan una estructura de tres niveles —un tercio, 27% y 13%— en la densidad de insumos de servicios de sus exportaciones industriales. El verdadero cuello de botella del comercio de servicios está pasando del acceso a los mercados a la capacidad estadística y la gobernanza de datos.
El déficit de las estadísticas comerciales en la era de la servicialización: la próxima competencia del comercio mundial de servicios se libra en las bases de datos
Las exportaciones mundiales de servicios alcanzaron los 9,7 billones de dólares en 2025, un 8,3 % más interanual, casi el doble que hace diez años. Pero las cifras que realmente definen la estructura del comercio actual no están en la primera línea de la tabla de totales, sino ocultas en lo profundo de la estructura de costos del comercio de mercancías: el informe «Medición del impacto de la servicialización, el comercio de servicios y las políticas», que la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) publicó en Pekín el 11 de septiembre, señala que el comercio indirecto de servicios ya equivale a alrededor de un tercio del valor total del comercio mundial de mercancías. Esto significa que, cuando hablamos del flujo transfronterizo de un teléfono móvil, una tonelada de carne de vacuno o un equipo industrial, una parte considerable del valor la crean en realidad los servicios financieros, el transporte, la logística, las telecomunicaciones y los servicios profesionales; solo que nunca aparecen con su propio nombre en los registros aduaneros.
I. Servicialización: la composición de valor de la manufactura y la agricultura se está reescribiendo
La UNCTAD denomina este fenómeno «servicialización» (servicification): los servicios ya no son un sector paralelo e independiente de la economía real, sino un insumo intermedio integrado en todo el proceso de producción y comercio. El informe estima que los servicios representan entre el 30 % y el 35 % del valor agregado industrial, y en torno al 20 % del valor agregado agrícola. Para los gestores de cadenas de suministro, esta proporción implica que cualquier ajuste en la localización de la producción es también una reconfiguración de la red logística, el sistema de liquidación, los servicios de cumplimiento normativo y la arquitectura de tecnología de la información.
Esto también explica por qué, en los últimos años, resulta cada vez más difícil separar el debate sobre la reubicación de la manufactura de las tarifas navieras, la eficiencia portuaria, los costos de los pagos transfronterizos y la capacidad de oferta de servicios profesionales. Las fábricas pueden trasladarse, pero el ecosistema de servicios que sostiene su funcionamiento suele requerir un ciclo más largo para reconstruirse.
II. Un tercio de servicios indirectos: el criterio estadístico determina a quién se ve
Las estadísticas tradicionales del comercio de servicios se basan en el marco de la balanza de pagos y capturan principalmente la parte que se entrega transfronterizamente en la forma del propio servicio. En cambio, el comercio indirecto de servicios —es decir, el valor de los servicios que, como insumos para la producción de mercancías, se exportan junto con ellas— ha permanecido largo tiempo en un punto ciego de las estadísticas. Los cálculos de la UNCTAD muestran que esta parte ya alcanza un tercio del valor total del comercio mundial de mercancías.
La diferencia de criterios tiene consecuencias para las políticas. Si los responsables de las políticas solo pueden ver las exportaciones directas de servicios, subestimarán sistemáticamente la contribución real del transporte, la logística, las finanzas y los servicios digitales a la competitividad exportadora, y con ello el retorno de la inversión en infraestructura, la formación de talento especializado y la reforma regulatoria. Para las economías en desarrollo, esta subestimación es especialmente restrictiva: hace que los ámbitos de política con mayor efecto de palanca difícilmente entren en la agenda de prioridades.
III. La brecha de desarrollo se presenta como una estructura de tres niveles
El informe presenta una diferencia estructural que merece un seguimiento a largo plazo: los insumos intermedios de servicios incorporados en las exportaciones industriales de las economías desarrolladas representan alrededor de un tercio; en las economías en desarrollo, el 27 %; y en los países menos adelantados para los que hay datos disponibles, solo el 13 %.## III. La brecha de desarrollo se presenta como una estructura de tres niveles
El informe identifica una diferencia estructural que merece un seguimiento prolongado: los insumos de servicios intermedios incorporados en las exportaciones industriales de las economías desarrolladas representan aproximadamente un tercio; en las economías en desarrollo, el 27%; y en los países menos adelantados para los que hay datos disponibles, solo el 13%.
Este gradiente no es solo producto de diferencias en la capacidad estadística, sino que también refleja diferencias reales en la organización de la producción. Una baja densidad de insumos de servicios suele implicar que las exportaciones se concentran más en la parte inicial de la cadena de valor —materias primas, procesamiento primario, ensamblaje de baja complejidad—; una alta densidad de insumos de servicios implica que las exportaciones incorporan eslabones de mayor valor agregado, como diseño, coordinación logística, certificación de calidad, arreglos financieros y redes de posventa.
El informe también señala que la productividad laboral del sector de servicios está aumentando, pero que el aumento entre distintos grupos de países es muy desigual, lo que demuestra además que la tasa de crecimiento agregado por sí sola no permite determinar si la expansión de los servicios ha traído mejores empleos, aumentos de productividad y diversificación económica.
IV. Respuestas ignoradas en los datos existentes
La propuesta metodológica central del informe no es radical: muchos países ya disponen en realidad de la mayor parte de la información necesaria para medir la servicificación; el problema es que estos datos están dispersos en los sistemas tributario, aduanero, de registro mercantil y de empleo, sin conexión entre sí.
Dos casos citados ilustran el valor de conectar los datos. En Ecuador, el análisis de datos vinculados mostró que las empresas que accedieron al mercado de exportación de servicios digitales aumentaron su nivel de empleo en aproximadamente un 21%. En Uruguay, los datos vinculados indican que las empresas locales que proveen insumos a los productores de carne bovina que exportan a China lograron un crecimiento significativo de sus ventas. Este tipo de conclusiones no pueden derivarse de los datos comerciales agregados, pero son directamente relevantes para cómo la política comercial evalúa los efectos sobre el empleo y la inclusión.
Para la investigación sobre cadenas de suministro, esto apunta a un giro importante: comprender las consecuencias distributivas del comercio exige datos vinculados a nivel de empresa, no solo cifras agregadas por sector o país.
V. La capacidad estadística es capacidad de negociación
El Embajador Richard Brown, Representante Permanente de Jamaica ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra y otras organizaciones internacionales, señaló que, sin mejores datos, es difícil evaluar cómo la servicificación contribuye a la productividad, la diversificación y la participación inclusiva, así como identificar qué políticas son más eficaces y qué sectores tienen mayor valor; los debates multilaterales deberían dar mayor prioridad al fortalecimiento de la capacidad estadística y la recopilación de datos como base para decisiones informadas y la negociación.
Las recomendaciones concretas de la UNCTAD incluyen: promover datos de comercio de servicios desglosados por socio comercial, categoría de servicios y modo de suministro; realizar un inventario sistemático de los datos nacionales que ya poseen los distintos departamentos gubernamentales; vincular, con garantías adecuadas de anonimización y confidencialidad, los datos fiscales, aduaneros, empresariales y de empleo mediante identificadores comunes, y ofrecer canales de acceso seguro para el análisis de políticas.
En la práctica, esto eleva la infraestructura estadística a una posición estratégica equiparable a la de los puertos y las vías navegables. En las negociaciones sobre comercio de servicios, los compromisos de apertura y la evaluación de impacto de los cuatro modos de suministro —suministro transfronterizo, consumo en el extranjero, presencia comercial y presencia de personas físicas— han estado limitados durante mucho tiempo por la granularidad de los datos. Sin datos desglosados, no se puede determinar qué empresas se benefician de la apertura de un modo determinado, qué tamaño de proveedores, ni si realmente genera efectos de derrame tecnológico.
VI. De los datos a las reglas: la interfaz de políticas del comercio de serviciosEl embajador Luigi Maria Vignali, representante permanente de Italia ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra y otras organizaciones internacionales, declaró que el nuevo informe de la UNCTAD ofrece herramientas prácticas para utilizar los datos de manera más eficaz, lo cual es fundamental para identificar oportunidades de asociaciones comerciales; el comercio de servicios puede aportar insumos que transformen las estructuras económicas y será el tema central del debate de la sesión "El comercio de servicios para las asociaciones de desarrollo: Italia y África" del Foro Público de la OMC del 16 de septiembre de 2026, organizada conjuntamente por Italia y la UNCTAD.
Desde la evolución de las normas, el comercio de servicios se encuentra en varias encrucijadas: las exportaciones de servicios digitalmente suministrables crecieron a una tasa media anual del 7 % entre 2015 y 2024, y el avance de la digitalización superó la velocidad de actualización de los marcos regulatorios nacionales de la mayoría de los países; los capítulos sobre servicios y digitales en los acuerdos comerciales regionales se siguen expandiendo, mientras que las negociaciones multilaterales para abrir los mercados de servicios avanzan lentamente; la financiación, las herramientas digitales y el apoyo en capacidades profesionales que pueden ofrecer los socios para el desarrollo se convierten en una vía realista para reducir las brechas en capacidad estadística y regulatoria.
El informe también destaca la importancia de compartir mejores prácticas, reforzar las directrices sobre acceso a datos y confidencialidad, y promover el intercambio Sur-Sur, para ayudar a los países a afrontar los desafíos de compatibilidad de datos y sistemas. Para las economías en desarrollo, esto implica una posible vía de salto: no esperar a una actualización integral de sus sistemas estadísticos, sino priorizar la creación de cadenas de datos vinculables en corredores específicos, sectores específicos y modos de suministro específicos.
VII. Juicio a largo plazo: la competencia en el comercio de servicios ocurrirá en la capa de datos
Si se sitúa este informe en un ciclo más largo, toca una cuestión fundamental de la reconfiguración de la globalización: cuando las redes de producción utilizan los servicios como aglutinante, la capacidad de medición y gobernanza se convierte en sí misma en competitividad.
Tres tendencias merecen un seguimiento continuo. Primera: la densidad de insumos de servicios se convertirá cada vez más en un indicador clave para distinguir la posición en la cadena de valor, y su importancia podría no ser menor que la de las exportaciones totales tradicionales o la proporción de manufactura. Segunda: el crecimiento de los servicios prestados digitalmente seguirá siendo más rápido que el del comercio de servicios en su conjunto, y la tensión entre las reglas sobre flujos transfronterizos de datos, los impuestos a los servicios digitales y los requisitos de localización se convertirá en una nueva fuente de riesgo para las cadenas de suministro de las empresas. Tercera: la brecha en capacidad estadística podría evolucionar hacia una brecha en capacidad de formulación de reglas: las economías capaces de proporcionar datos desagregados y evaluaciones de impacto tendrán un mayor poder de fijación de agenda en las negociaciones bilaterales y regionales.
Para las empresas transnacionales y los proveedores de logística, finanzas y servicios profesionales, la implicación práctica de este informe es que los insumos de servicios ya no son un rubro de costo externalizable, sino una condición estructural que determina si el comercio de mercancías puede completarse a tiempo, en cumplimiento normativo y a bajo costo. Para los responsables de políticas, la implicación es igualmente clara: si la capacidad de datos no se considera una infraestructura comercial y no se invierte en ella, será difícil que los compromisos de apertura del comercio de servicios se traduzcan en beneficios de desarrollo verificables.
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gtradejournal sitúa esta nota en Global Trade Journal ofrece cobertura B2B multilingüe sobre flujos del comercio mundial, disrupciones de la.... los Enlaces de fuentes deben abrirse antes de reutilizar el resumen; Comercio mundial / Cadena de suministro / Aranceles y políticas explica el ángulo editorial local (fechas, nombres y cambios de estado aún requieren comprobación).