Comercio mundial

Reestructuración de la resiliencia del comercio global: el auge de los acuerdos regionales y la remodelación de las cadenas de suministro

Este artículo se basa en la investigación más reciente del Banco Mundial, analiza la resiliencia del comercio global frente a los impactos del proteccionismo y la geopolítica, y examina el cambio de rol de las economías de mercado emergentes, el resurgimiento de los acuerdos comerciales regionales y las tendencias de reestructuración de las cadenas de suministro.

La reestructuración resiliente del comercio mundial: el auge de los acuerdos regionales y la remodelación de las cadenas de suministro

Tras décadas de rápido crecimiento, el sistema de comercio mundial enfrenta presiones sin precedentes. El avance del proteccionismo, las tensiones geopolíticas y los ajustes de las cadenas de suministro posteriores a la pandemia parecen presagiar un retroceso de la globalización. Sin embargo, las investigaciones más recientes del Banco Mundial muestran que el comercio mundial no solo no se ha hundido, sino que ha demostrado una resiliencia asombrosa. Más importante aún, los vínculos comerciales entre las economías de mercados emergentes se están convirtiendo en el pilar central del nuevo panorama.

Proliferación de restricciones y normalización de la incertidumbre

En los últimos años, el número de medidas de restricción comercial en todo el mundo ha seguido aumentando. Los datos muestran que, en los primeros diez meses de 2025, se añadieron más de 2500 restricciones comerciales nuevas a nivel mundial, casi cinco veces más que en el mismo período de 2015. El nivel de incertidumbre de la política comercial sigue siendo alto, con un promedio de aproximadamente cinco veces el de la década de 2000. El mecanismo de solución de controversias de la OMC está paralizado, el número de acuerdos comerciales profundos se ha reducido drásticamente y el sistema comercial multilateral está sometido a una enorme presión.

Pero al mismo tiempo, las empresas se han adaptado al entorno de mayores costos mediante el ajuste de las cadenas de suministro y el aumento de los inventarios. En los primeros ocho meses de 2025, el volumen del comercio mundial de mercancías creció a una tasa mensual promedio del 4,7%, claramente más rápida que el 2,7% de 2024, y supuso un notable repunte frente a la contracción de 2023. El comercio de servicios, en particular los servicios empresariales y de información, también se mantuvo sólido.

Mercados emergentes: de la periferia al centro

Una tendencia que merece atención es que el peso de las economías de mercados emergentes y en desarrollo (EMDEs) en el comercio mundial ha seguido aumentando. En la última década, han contribuido con casi el 40% del comercio mundial, un aumento significativo en comparación con el 25% de principios de la década de 2000. Más importante aún, los vínculos comerciales entre ellas son cada vez más estrechos. Para 2024, alrededor del 60% de las EMDEs exportaban más a las economías en desarrollo que a las economías desarrolladas, mientras que en 2000 esa proporción era solo del 28%.

La profundización de este "comercio Sur-Sur" está remodelando las redes de producción globales. El fortalecimiento de la inversión intrarregional y de la colaboración en las cadenas de suministro ha hecho que las economías emergentes dejen de ser participantes pasivas en las cadenas de valor mundiales y se conviertan en constructoras activas.

El renacimiento de los acuerdos comerciales regionales

En 2025, la política comercial internacional dio un giro inesperado. El número de acuerdos comerciales firmados este año más que duplicó el promedio de los últimos cinco años, lo que refleja un renovado interés de los países por la integración regional. El CPTPP sigue ampliándose, la Zona de Libre Comercio Continental Africana (AfCFTA) ya abarca 55 países, la Unión Europea ha concluido acuerdos con el Mercosur, México e Indonesia, y China ha actualizado sus acuerdos de libre comercio con la ASEAN.

Estos acuerdos no son simples reducciones arancelarias, sino una integración más profunda de reglas. Tienen como objetivo reducir la complejidad de las reglas de origen, armonizar estándares y promover el desarrollo del comercio de servicios y del comercio digital. La densa aparición de acuerdos comerciales regionales refleja el deseo común de los países de obtener certidumbre y seguridad en las cadenas de suministro en una era de fragmentación de la globalización.

Implicaciones de política: los cuatro pilares para construir un comercio resiliente

Ante un entorno comercial incierto, el informe del Banco Mundial ofrece recomendaciones de política para las EMDEs. En primer lugar, conviene abrazar activamente la integración regional, en lugar de recurrir al proteccionismo. Si las medidas relacionadas con la AfCFTA se implementan plenamente, las exportaciones de África podrían crecer más de un 30%, y las exportaciones intraregionales podrían duplicarse. En segundo lugar, es crucial reducir los costos comerciales no arancelarios. En las EMDEs, los engorrosos procedimientos administrativos y los cuellos de botella logísticos equivalen a un arancel adicional de 50 puntos porcentuales. Invertir en puertos, transporte e infraestructura digital, y reformar los procesos aduaneros, puede mejorar rápidamente la competitividad.

Además, las políticas industriales deben ser más estratégicas y transparentes, alineadas con las reglas de la OMC y atentas al rápido crecimiento del comercio de servicios. Por último, las EMDEs deberían apoyar un sistema multilateral basado en reglas, ya que la reducción de los costos comerciales derivada de las reformas relacionadas con la OMC impulsa el PIB de los países de ingreso bajo en más de un 30%.

Conclusión: El inicio de una nueva etapa de la globalización

La “montaña rusa” del comercio mundial no se ha detenido, pero sus vías están cambiando. El proteccionismo y la geopolítica han aumentado la volatilidad, pero también han fomentado una mayor capacidad de adaptación de las empresas. El auge de los mercados emergentes, el renacimiento de los acuerdos regionales y la reconfiguración regionalizada de las cadenas de suministro dibujan juntos los contornos de una nueva globalización.

El Banco Mundial señala que el comercio mundial sigue siendo un potente motor de crecimiento. Para las EMDEs, la clave está en cómo mantener en marcha este motor y hacer que beneficie a un mayor número de personas mediante una apertura estratégica, inversión en infraestructura y cooperación multilateral. El futuro del comercio no es una simple desglobalización, sino una reglobalización más prudente, más flexible y más profunda.

(Este artículo ha sido recreado con base en los datos y las opiniones del informe del Banco Mundial “Global trade’s rollercoaster ride”; los hechos y las cifras provienen de la fuente original.)

Límite de fuentes · gtradejournal

gtradejournal sitúa esta nota en Global Trade Journal ofrece cobertura B2B multilingüe sobre flujos del comercio mundial, disrupciones de la.... los Enlaces de fuentes deben abrirse antes de reutilizar el resumen; Comercio mundial / Cadena de suministro / Aranceles y políticas explica el ángulo editorial local (fechas, nombres y cambios de estado aún requieren comprobación).

Source links

  1. https://blogs.worldbank.org/en/developmenttalk/global-trade-s-rollercoaster-ridePrimary

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