Comercio mundial
El viaje en montaña rusa del comercio global: resiliencia, reestructuración y nueva diferenciación
Expertos del Banco Mundial interpretan la resiliencia del comercio mundial bajo restricciones récord, el resurgimiento de acuerdos regionales y la reconfiguración de las cadenas de suministro.
El viaje en montaña rusa del comercio mundial: resiliencia, reconfiguración y nueva divergencia
Durante décadas, el comercio internacional ha sido un motor esencial del crecimiento económico mundial y de la reducción de la pobreza. Sin embargo, esta otrora amplia avenida se ha convertido ahora en una montaña rusa llena de altibajos. Las barreras comerciales se elevan cada vez más, las tensiones geopolíticas aparecen y desaparecen, y las cadenas de suministro sufren continuos impactos. A pesar de ello, los últimos datos comerciales muestran una resiliencia sorprendente. El análisis de los expertos del Banco Mundial describe un panorama del comercio mundial que es a la vez desafiante y dinámico en cuanto a ajustes.
El aumento de las restricciones comerciales
En la última década, el proteccionismo comercial se ha acumulado a un ritmo acelerado. En los primeros diez meses de 2025, se implementaron a nivel mundial más de 2500 nuevas medidas de restricción al comercio, casi cinco veces la cantidad registrada en el mismo periodo de 2015. Ya en la década de 2020, la incertidumbre de la política comercial mundial promedió casi cinco veces el nivel de la década de 2000. El mecanismo de solución de controversias de la Organización Mundial del Comercio sigue paralizado y el avance de la reforma comercial multilateral es lento. El número de acuerdos comerciales profundos firmados desde 2020 promedia solo unos seis por año, la mitad que en la década de 2000.
Este fenómeno no ocurre de forma aislada. La distribución desigual de los beneficios de la globalización ha generado un amplio descontento político y ha debilitado el apoyo al comercio abierto. La comunidad internacional es testigo de un patrón contradictorio: los países hablan de cooperación mientras endurecen continuamente sus políticas comerciales.
¿De dónde proviene la resiliencia? Adaptación empresarial y reestructuración de las cadenas de suministro
Si solo se observa el rumbo de las políticas, el comercio mundial parece encaminarse hacia un invierno. Pero los datos reales de 2025 transmiten una señal diferente. Hasta agosto de 2025, el volumen del comercio mundial de mercancías creció a una tasa mensual promedio del 4,7%, muy por encima del 2,7% de 2024, y revirtió la contracción del 0,7% en 2023. Las empresas no se han quedado de brazos cruzados; por el contrario, han ajustado activamente sus cadenas de suministro, aprovechando al máximo las preferencias comerciales existentes y acumulando mayores inventarios para protegerse contra los riesgos de las políticas. Estas prácticas han limitado de manera notable la transmisión de los aumentos arancelarios a los precios finales.
El comercio de servicios ha mostrado una independencia aún mayor. En particular, los servicios empresariales y los servicios de información mantuvieron su crecimiento en 2025. Aunque el índice de nuevos pedidos de exportación del sector manufacturero volvió a situarse en zona de contracción en abril, lo que anticipa un posible enfriamiento del impulso de crecimiento, la resiliencia general del comercio sigue superando la mayoría de las previsiones.
Economías en desarrollo: integración más profunda y vínculos Sur-Sur más estrechos
El papel de las economías en desarrollo (EMDEs) en el comercio mundial ha experimentado una profunda transformación. En la última década, han aportado casi el 40% del comercio mundial, frente al 25% de principios de siglo. Entre 2000 y 2024, el volumen total del comercio mundial de bienes y servicios casi se cuadruplicó, y más del 40% de ese crecimiento provino de estas economías.
Lo que es más importante, los vínculos comerciales entre las economías en desarrollo son cada vez más estrechos. Hasta 2024, alrededor del 60% de las economías en desarrollo exportaban más a países similares que a las economías desarrolladas, frente al 28% en 2000. Esta transformación constituye un nuevo pilar del sistema comercial mundial: el comercio Sur-Sur se está convirtiendo en un canal clave para la extensión de las cadenas de suministro y la cooperación en capacidad productiva.## El regreso de los acuerdos comerciales regionales
Mientras el sistema multilateral global se estanca, la integración económica y comercial a nivel regional recuperó vitalidad en 2025. En el último año se firmaron más de diez acuerdos comerciales, el doble del promedio anual entre 2020 y 2024, y también superior al promedio de la década de 2010. Estos acuerdos reflejan el afán común de los países por diversificar sus socios, fortalecer las cadenas de suministro regionales y reducir las vulnerabilidades externas.
Casos típicos incluyen que el CPTPP sigue ampliando su alcance, la Zona de Libre Comercio Continental Africana (AfCFTA) ya cubre 55 países y se convierte en la zona de libre comercio con más participantes. La UE ha firmado acuerdos con Mercosur, México e Indonesia, mientras acelera las negociaciones con India. China y la ASEAN también han completado la actualización de su zona de libre comercio. Estos indicios muestran que los países no han abandonado el comercio global, sino que están redefiniendo su forma de participación mediante la cooperación regional.
Los estudios de simulación muestran que, si la Zona de Libre Comercio Continental Africana implementa plenamente las medidas de facilitación del comercio, las exportaciones de África podrían crecer más del 30% para 2035, y las exportaciones intrarregionales se duplicarían. Si el Acuerdo de Asociación Económica Integral Regional (RCEP) reduce los costos comerciales y simplifica las reglas de origen, se prevé que el comercio entre sus miembros aumente un 12% y que los ingresos reales aumenten un 2,5%. Estas cifras revelan los enormes dividendos que conlleva la cooperación regional.
Decisiones de política: cuatro preguntas ineludibles para el futuro
Para las economías en desarrollo, la futura política comercial requiere opciones estratégicas más claras. El informe del Banco Mundial propone cuatro prioridades:
Primero, mantener la apertura y la cooperación. El proteccionismo de 'ojo por ojo' no es una salida. Solo profundizando la cooperación con socios afines se puede ganar espacio para el desarrollo. La implementación de los acuerdos regionales es más desafiante que su propia firma, pero los beneficios potenciales son enormes.
Segundo, reducir los costos comerciales y subsanar las deficiencias de infraestructura. En la actualidad, los costos comerciales no arancelarios de las economías en desarrollo siguen siendo notablemente altos, lo que equivale a soportar un arancel adicional de unos 50 puntos porcentuales en comparación con las economías desarrolladas. Invertir en transporte, puertos e infraestructura digital, y simplificar los procedimientos aduaneros, puede elevar directamente la competitividad de las exportaciones.
Tercero, aprovechar bien las políticas industriales y abrazar el comercio de servicios. Las políticas industriales deben ser precisas, transparentes y con plazos definidos, y ajustarse a las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC). El comercio de servicios ha crecido más del doble entre 2005 y 2023, con una expansión especialmente rápida de los servicios digitales y empresariales. Aumentar la inversión en capital humano y competencias digitales es una cuestión ineludible.
Cuarto, defender el sistema multilateral y procurar la certidumbre institucional. Entre 1995 y 2020, gracias a la reducción de los costos comerciales derivada de las reformas relacionadas con la OMC, el PIB mundial creció casi un 7%, y los países de bajos ingresos registraron un crecimiento de más del 30%. Un sistema multilateral previsible es un bien público importante para las economías en desarrollo integradas en las cadenas de valor globales.
Conclusión: la montaña rusa continuará, pero la dirección está moldeada por las políticasLa montaña rusa del comercio mundial está lejos de desacelerar. El proteccionismo y la regionalización coexisten, mientras que la incertidumbre política y la adaptabilidad empresarial se entrelazan. Lo que es seguro es que el sistema de comercio mundial está atravesando una profunda reestructuración estructural. Para las economías en desarrollo, esto representa tanto un riesgo como una oportunidad única. La clave está en cómo encontrar su propio punto de equilibrio en esta nueva fase llena de altibajos.
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gtradejournal sitúa esta nota en Global Trade Journal ofrece cobertura B2B multilingüe sobre flujos del comercio mundial, disrupciones de la.... los Enlaces de fuentes deben abrirse antes de reutilizar el resumen; Comercio mundial / Cadena de suministro / Aranceles y políticas explica el ángulo editorial local (fechas, nombres y cambios de estado aún requieren comprobación).